14/10/18

Enseñanza del Oasis de Adoración 14-10-18



“Jesús, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme»” (Mc 10, 21).

El Hermano en el momento de iniciar la Enseñanza de la Palabra de Dios nos comunicó un mensaje de Jesús:

"Ustedes se dan cuenta de como «Yo hago nuevas todas las cosas» (Cfr. Ap 21, 5).
Quiero formar con ustedes almas escogidas una Nación Santa de FMAC.
Carísimas almas, en mi Palabra les expreso lo que deseo de ustedes. Quiero la conversión y santificación. Vengo preparando con mi Madre un Ejército".


Yo vengo a ustedes en los sacramentos en mi Iglesia. Pídanme perdón por sus faltas. Los necesito hoy más que nunca. En la alabanza transformo sus vidas. Quiero en ustedes estabilidad, formación, disciplina y orden. No dejen de mirarme y caminarán seguros, pues al dejarme de mirar entran en ustedes mismos y así se confunden. En mi Palabra les enseño cómo caminar en el mundo sin ser del mundo. ¡Alégrense y déjense formar en mis sentimientos, pensamientos y en mi persona”.

La Palabra de Dios es la mayor Luz y claridad que podemos tener, en ella no hay ningún error bajo el discernimiento del Magisterio de la Iglesia y su Doctrina. Jesús hace nuevas todas las cosas (Cfr. Ap. 21, 5). Él no quiere que nos dejemos llevar por lo que siente el corazón y piensa nuestra razón, sino por el contrario, que al corazón suponga la razón y a la razón suponga la FE. Cuando actuamos conforme a la FE, ya no habrá equivocaciones.

La Iglesia hoy está muy fragmentada porque muchos cristianos hemos actuado según nuestro propio parecer y no el de Dios. Este mundo nos tiene atados por tanto confort, facilidad, comodidad, y bienestar mal entendidos, nadie queremos sufrir con sentido espiritual cuando la vida nos presenta pruebas, sin embargo, Jesús sigue sufriendo en el Calvario y hasta la misma naturaleza y el universo esperan su redención y gimen con dolores de parto (Cfr. Rm 8,22).

Jesús es exigente y desea que lo obedezcamos desde su Iglesia. No nos dejemos llevar por las riquezas ni los apegos terrenales. Nuestra Madre la Virgen María nos ha dado una Espiritualidad y Carisma para caminar. Nuestra ESPIRITUALIDAD es: “Si quieres venir detrás de mí: niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme (Mc, 8, 34), y así llegar al CARISMA en plenitud: “Ámense como yo los he amado” (Jn 13, 34).

Hoy nadie queremos negarnos ni sacrificarnos, sin embargo, para crecer espiritualmente se necesita disciplina, cada día tengamos con Jesús un “Oasis de Adoración” en dónde nos encontremos con Él, no solamente los domingos.

Jesús no quiere que nos enfaticemos en hacer muchas cosas para Él, no desea que este sea nuestro objetivo. Lo único que tenemos que hacer es SER CANALES por dónde pase Su GRACIA. Solamente mediante la disciplina, responsabilidad y compromiso es posible.

¿Qué se requiere hermanos? Nos podemos alegrar por tener una esclava (de consagración al Reinado del Sagrado Corazón de Jesús y al Triunfo del Inmaculado Corazón de María), o la Cruz de compromiso en FMAC (Familia Misionera en Alianza de la Cruz), las oraciones propias, etc. Sin embargo, lo que se requiere es vivir lo que representa la esclava y la Cruz, es decir, ser COHERENTES, comportarnos de acuerdo al Evangelio.

Es muy importante darnos cuenta de que como FMAC no tenemos el único criterio de verdad, nuestra Santa Madre la Iglesia es la que lo tiene. No debemos alardear por estar en FMAC, porque cuando terminemos de hacer todo lo que Dios nos ha pedido, lo único que podremos decir es: “ Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer” ( Lc 17, 10).

Se requiere sacrificio, ayuno, oración, pureza de espíritu: en el pensamiento, las palabras y acciones. No se trata de que nos pongamos a ver cómo está el mundo, sino cómo estamos nosotros en la pureza de nuestras intenciones. Volvamos a la mortificación, penitencia, ayuno, y así en la oración supliquemos al Espíritu Santo los dones de sabiduría, entendimiento y ciencia para actuar de acuerdo a la voluntad de Dios con humildad, docilidad y sencillez.

El Reinado del Sagrado Corazón de Jesús y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María tenemos la certeza que llegará, más según nuestra docilidad, como nos dice nuestra Madre, la Virgen María, seguirá haciendo presente entre nosotros ya desde ahora. También vendrá la persecución. No se trata de la “persecución” por ser “fanático”(es decir, una persona que entiende mal el sentido de ser católico coherente), porque ahí tendríamos que analizarnos y cambiar si el fanatismo es sensacionalista, emocional o fatalista. Se trata de la persecución real por morir a uno mismo (Cfr. Mc 8, 34), por ser capaz de decir: “Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío”, aunque mi vida se encuentre hundida en el dolor o vaya de por medio la misma vida, tal como lo hizo Jesús.

La mejor forma de ser Evangelio vivo y esto es amar al modo de Jesús (Cfr. Jn 13, 1-15) es convertirnos nosotros primero, no andar viendo el mal en los demás. No nos sintamos mejor formados por estar en FMAC, porque el Espíritu Santo sopla en donde Él quiere dentro de la Iglesia (Cfr. Jn 3, 8). Jesús desea que seamos almas comprometidas, dejémonos enamorar por Él y bajo el Manto de María escuchemos su voz que nos dice: «Haced lo que él os diga.» (Jn 3, 5).

Hno. Francisco María de la O


OASIS DE ADORACIÓN
Los invitamos al Oasis de Adoración todos los domingos de 10:00am a 1:00pm en Buenos Aires 2901, Colonia Providencia, Guadalajara, Jalisco.

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